sábado, 23 de abril de 2016

Memorias nocturnas I

Te fuiste hace más de tres años. 



Volviste de vez en cuando, pero por cortos periodos de tiempo. Pensé que volverías para quedarte, pero desaparecías como si nada después de la noche. 

Y es que todo vuelve con la noche: los recuerdos, cada vez más transparentes en mi memoria, son probablemente la herramienta más inocente que me queda para llamarte de vuelta. Tengo algunas fotos que logré recuperar gracias a mi bandeja de entrada, tengo también conversaciones arrugadas en archivos de hace años. 
Sin embargo, lo mejor que tengo para no olvidarte es un pequeño clip de grabación, que recuerdo me lo pasaste cuando escribí un diario para ti. Aún conservo el diario, del cual tiempo después me enteré que continuaste escribiendo en mi lugar. 

Pensar y recordar momentos difíciles es volver a caer en el hoyo que estuve los dos años pasados, así que hago un mayor esfuerzo y prefiero pensar en las conversaciones que teníamos antes de dormir, o cuando veíamos una película juntos y nos reíamos, rajábamos y disfrutábamos. 

Hace unas semanas empecé a soñar contigo de nuevo. No me había pasado desde hace dos años, aproximadamente. Quiero tener una libreta al costado de mi cama para que cada vez que sueñe y luego despierte, anote rápidamente todo lo que recuerde, ya que al pasar las horas, terminaré olvidando la mayoría o todo. Lo único que me queda por saber es que eres tú la del sueño y que felizmente estamos juntos, por lo menos unos instantes, pero estamos juntos. 
No sé si tú también hayas soñado conmigo últimamente o al menos pensado en mí, porque a veces nuestros sueños tenían concordancia y se entrelazaban como si fuera uno; como si fuéramos uno solo. 

He intentado jugar Maplestory de nuevo. De hecho, creé personajes nuevos y empecé a jugarlos, pero probablemente la única razón por la que me conectaba era porque mi inconsciente quería verte allí. El tiempo que jugaba, esperaba a que te conectaras de vuelta con tu cuenta de siempre, ya que hubiera sido imposible encontrarte si es que te creaste una nueva. 

De haberte vuelto a ver, te pediría salir a conversar, a conocernos y a mirarnos las caras. Hay tanto que contarte y tanto que saber de ti. Pero ya me está dando sueño y no quiero escribir más, por lo menos hasta mañana u otra noche. 



No hay comentarios:

Publicar un comentario